No me trates diferente

No me trates diferente

1 mayo, 2018 4 Por admin

La depresión puede sentirse como una máquina aplanadora o un enorme monstruo que lo destruye todo, nos desgasta física y emocionalmente muy puede generar la sensación de que nadie entiende por lo que estamos pasando, y esa sensación solo se intensifica cuando las personas que tenemos a nuestro alrededor, nos persiguen con dudas o preguntas, señalan y nos tratan diferente.

Empecemos por lo básico: Si alguien tiene duda de cómo tratar a alguien con depresión, es porque lo está viendo diferente… y no hay porqué hacerlo.

Las enferemedades mentales, no son más que eso, enfermedades, padecimientos o condiciones y no hay porqué preocuparse del qué decir o qué no decir, más de lo que alguien se preocuparía por hablarle a una persona con diabetes.

NO SOMOS ALIENS

La depresión puede tener varias causas, pero le pertenece a quien la vive; no a quien le acompaña.

Sabemos lo difícil que puede ser para cualquier persona que convive o cuida a alguien que tiene un proceso depresivo; sea pareja, padres, hermanos etc; se tienen dudas sbre cómo actuar, cuando involucrarse, cuando dar espacio o hasta de cuando pedir ayuda; esto, especialmente debido a que los estigmas relacionados con la depresión hacen que las personas se culpabilicen o responsabilicen del proceso que vive su ser querido.

No te estresés, ayudar no significa cargar la cruz por nadie.  No es responsabilidad de quien acompaña, sacar a la persona o cuararla de la depresión.

Lo más importante, en todo momento, es dar apoyo. En mi caso lo que funciona es algo que yo llamo Involucramiento Respetuoso:

Preguntar: – ¿Cómo te sentís?. ¿Qué tipo de pensamientos estás teniendo?. Esto es básico para saber cuando pedir ayuda.

Ofrecer: Necesitás algo de mi?. Algo de comer, agua o espacio.

Respetar: – Te entiendo y te respeto. No cuestionés, no insistás en preguntar de dónde viene o si es culpa tuya, muchas veces la persona con depresión desconoce el origen de la tristeza que le embarga.

No juzgar y no culpabilizar

Acompañar: Aquí estaré si me necesitas o por si querés hablar. Esto incluye ofrecerse a ir a sesiones de terapia, o acompañar a la persona a caminar en silencio. El objetivo es que se sienta acompañada en todo momento.

Y si el proceso continúa o la persona empeora… Pedir Ayuda.

 

Según Adam Kaplin, M.D., profesor asociado en los departamentos de psiquiatría y neurología en Johns Hopkins, es útil recordarle a la persona que los sentimientos son temporales y que el apoyo es incondicional.

«Un componente principal para ayudar a las personas es simplemente estar ahí», dice. «Lo mejor que puedes decir, se muestra tanto en tus acciones como en tus palabras».