Que el terremoto no te derrumbe

Que el terremoto no te derrumbe

13 mayo, 2018 0 Por admin

Hay momentos en la vida que requieren mucho más de nosotros mismos, más de lo que creemos que podemos dar. Más fuerza, más perspicacia, más malicia, más ganas de vivir. Es en momentos como estos en los que tenemos que visitarnos en lo más profundo y sacar fuerzas de donde ya no quedan.

 

Lamento ser yo quien te saque del engaño, pero no hay ningún secreto de la felicidad. Podés tener una vida sin eventualidades, ser cantante o trabajar en televisión, tener una familia maravillosa o el trabajo de tus sueños, nada garantiza la felicidad absoluta.

“Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estas viviendo el presente”. Lao Tzu (601 a. C – 531 a. C.)

Los momentos malos llegarán y cuando lleguen habrá quienes te tomen de la mano para ayudarte a cruzar las aguas del río revuelto y quienes te tomen de la mano para lanzarte a la corriente. Para estar mejor, en relación con quienes nos rodean es necesario reconocer:

  1. Quién es quién
  2. Quién busca qué
  3. A quien le damos poder sobre nuestras vidas.
  4. Y; lo más importante, saber como reponerse cuando no logremos identificar los primeros puntos.

¿Cómo identificar quién es quién?. Sencillo. Lo primero que debemos saber es que las cosas se toman de quien vienen, y si vienen de alguien que no construye, nos destruirá. Quienes nos apoyan estarán presentes con pequeñas cosas, señales, palabras o acciones. Nos recuerdan su apoyo con una llamada y no hacen evidentes nuestros errores cuando ya los hemos reconocido.

No es necesario esperar hasta estar en media tormenta para saber quienes son los buenos, las pequeñas cosas también se notan cuando estamos en momentos de bonanza. Son los que se alegran honestamente de nuestros éxitos y no te pasan recordando que no debes ilusionarte, quienes solo están felices porque vos estás feliz.

¿Quién busca qué?. Es importante saber que algunas personas, aunque no lo reconozcan; disfrutan del dolor ajeno, quizás les da un poco de emoción a sus vacías vidas o los distrae de la realidad que les tocó vivir, sea como sea, cualquier persona que te ve pasar por un mal momento y te recuerda de alguna manera lo malo de la situación, no es la persona con la que debés compartir tus ratos, ni buenos, ni malos.

Si una persona dice algo malo de vos sin haberse  tomado nunca un café juntos. No vale la pena el café.

A quién le damos poder: Nuestras vidas, sin importar a lo que nos dediquemos no son de dominio público, nuestro trabajo no nos define y sólo nosotros podemos darle el poder a otros de meterse en nuestros asuntos. No podemos creer que porque conocemos de vista a una persona, eso nos da derecho a opinar sobre sus vidas.

Estamos en todo derecho de exigir cuentas del trabajo de las personas. Pero NO sobre sus vidas personales. No nos equivoquemos, no existen las «personas públicas», solo las «labores públicas».

No podemos darle el poder de hacernos sentir mal a nadie, pero mucho menos a quienes no son parte de nuestro entorno y para continuar, si alguien es parte de nuestro entorno y nos hace daño, es señal de que no debería serlo.

«No hay ninguna razón para que un hombre muestre su vida al mundo. El mundo no entiende las cosas».  (1905), Oscar Wilde

Saber reponerse. Nos vamos a equivocar, creeremos en personas que nos desilusionarán y saldremos lastimados. Algunos dicen que por eso es mejor no confiar, no ilusionarse, mantener la distancia; yo por mi parte prefiero vivir al máximo, sacarle el jugo a cada instante y quedar con el corazón roto, que no vivir el momento. Solo debemos saber ,que no controlamos lo que los demás digan, hagan o piensen, que no está en nuestras manos cambiarlos, educarlos o hacerlos ver la vida a través de nuestros ojos. Hay que amar sin esperar ser amado y sin por alguna razón nos aman de regreso… agradecerlo con el alma.

La felicidad ya es suficientemente difícil para algunos, como para ponerle obstáculos.

“No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino.” Buda Gautama

Este es solo un día más. Que el alud no me entierre, que el tsunami no me ahogue, que lo dicho no deshaga lo que se hizo, que nada me impida seguir creciendo.

«La razón de la felicidad es vivir el presente. Quienes siempre piensan en el mañana o recuerdan con nostalgia el ayer, solo generan estrés, ansiedad y dejan de disfrutar el momento y la verdadera existencia». Lao Tzu